martes, 1 de septiembre de 2026

…Y a lo lejos se escucha la luz

 Recuerdo el primer año que tome clases de batería, a mis 17 años aproximadamente, era en una academia de musica con cierta fama en su momento. Tenian un sistema simple pero efectivo para quienes no tenían idea acerca de como tocar y empezar paso a paso.

Recuerdo aprender rápido, pero para que el negocio diera un ingreso constante, mi maestro de batería ( que también era el director de la academia ) dosificaba cada lección lo mas que podia, fue así que al llegar casi al año solo sabia unas cuántas canciones.


Y en ese punto se hizo la posada de la escuela, algo que era una especie de festejo de amigos con festival de alumnos, recuerdo que preparamos canciones pero era tan limitado el tiempo que no todos podían tocar. Cuando llego el día mis papás me dejaron en ese salon de eventos al aire libre donde se hizo el festejo, pasamos un rato agradable a pesar de que no platique con mucha gente, ya era un pinche alienado desde entonces. Cuando empezó el jam fueron llamados varios alumnos, y para no alargar tanto la anécdota, yo no pude tocar. Recuerdo que entre mas pasaban y el tiempo se consumía mis esperanzas de tener mi debut delante de una audiencia se esfumaban, al final no toque y mis padres fueron por mi a la hora que les dije que terminaría, a pesar de la fiesta parecía estar empezando.

Recuerdo estar muy agüitado camino a casa, cuestionándome seriamente si seguir en esas clases o no ya que no estaba disfrutando el tiempo con mis compañeros y no parecía que fuera a tocar con nadie. Llegando a casa puse uno de mis discos favoritos de aquel entonces, el Follow The Leader de Korn, y a pesar de que ya lo había escuchado casi en loop por meses me puso eufórico y empece a mover la cabeza como si el cabello me llegara a la cintura, el animó volvió a mi como si nada hubiera pasado. Y recuerdo que esa fue la primera vez que repare en el poder curador de la música conscientemente, de como la tristeza se transformó en gozo puro.


Mas adelante en la vida, viviendo solo en la Ciudad de México, a mis 30 años aproximadamente, caminaba a casa un tramo largo para ahorrarme un pasaje de metro, estaba literalmente en la quiebra y tenia que economizar lo más que pudiera. Era una de las etapas mas obscuras de mi vida, sin dinero, sin amigos con quienes apoyarme y después de haber terminado una relaciones que fue lo mas cercano al amor de mi vida, estaba en una depresión que me hizo considerar seriamente cancelar mi suscripción a la existencia por primera vez. Recuerdo caminar y escuchar música en el cel que me mantenía un poco en ese humor.

Ese día, llegando mas o menos a la mitad de mi viaje, seleccioné un album que tenía pendiente de escuchar ( siempre tengo mucha música muy buena pendiente para escuchar que trato de buscar un momento para dedicarle toda mi atención ) y lo deje corriendo mientras caminaba, era El Tiempo De La Revolución de Erik Truffaz, una joya del jazz contemporáneo que en cada canción me daba la impresión de devolverme algo que no sabia que había perdido. Termine el álbum aún a un rato de camino para llegar pero mi animo estaba completamente cambiado, recuerdo detenerme un momento en el cual una lagrima me brotó de lo conmovido que estaba, la trompeta de ese genio francés me llenó de vida, como si siempre hubiera estado ahí ese animo. Recuerdo haberle escrito por Face para agradecerle, y el responderme unos días después agradecido por mis palabras.

Momentos como esos eh tenido varias ocaciones en mi vida, y parece que siempre hay algo que salga de la nada para sacarte un momento mas a flote.


Ultimamente mi Padre a ocupado mucho de mi pensamiento, y mucha música que me lo recuerda solo me hace llorarlo de nuevo de manera amarga, pero hoy escuche una pieza que a el le gustaba y que aprendi a apreciar años después, Claire De Lune de Claude Debussy. De alguna manera sentí como si el ritmo lento inicial y la melodía tratara de levantar mi cara gentilmente, y mientras avanzaba no podia dejar de pensar en mi Padre, dejándose llevar por el momento, pero confiando en que la melodía me guiara a mi también, sin darme cuenta acabe de escuchar la pieza en lágrimas, pero con una sonrisa de agradecimiento al final, con el autor y con el recuerdo que mi Padre dejo en ese banco sonoro de memoria.

No les voy a mentir, siguen siendo días obscuros, pero detalles como esos me ayudan a ver algo de luz a lo lejos, como si hubiera una salida del túnel a kilometros de distancia, pero una salida a fin de cuentas. Esos rastros de amor que mi Padre dejo en mi en forma musical y arte me ayudan a sentirlo cerca, pero también me ayuda a reforzar la idea de que, en cualquier escenario, la música realmente cura.




viernes, 21 de agosto de 2026

Memento Mori Loop

 Ese momento en el que te das cuenta de verdad que no te queda mucho, no importa que tan sano creas ser, que tan longeva sea tu línea familiar, que tanto hace falta por hacer, etc. Todos vamos para el mismo fin.

Tanta muerte ah pasado ya por mi vida y ahora la de mis seres queridos, perdidas que no dejan de parecer injustas pero que tenían que pasar de una manera u otra. Esa ilusión constante de que tendremos un mañana cuando la verdad es que un mañana avanzara sin nosotros tarde o temprano.

Mi Madre que se fue rápido y sin poder solucionar todos nuestros problemas, mi Padre que parecía poder librarla y que no pudo sobreponerse de esa horrible enfermedad que se lo llevo, amigos que por accidentes o enfermedades que nunca supe ahora son un recuerdo mas de mis andanzas por el mundo, seres queridos que pierden sus propios seres queridos y dejan un vacío tan familia pero tan difícil de consolar.

Estoy harto de sentirme de la verga ¿ saben ? Se que no es normal sentirse tan mal por tantos años, ya no saber a que sabe la vida, como si cada comida supiera a cenizas sin importar que encuentre en mi plato. Estoy enredado en un espiral descendente que no me permite cumplir la promesa que le hice a mi padre el ultimo día de su vida, que saldría adelante. Aun me duele la herida que dejo su ausencia, así como esas otras heridas que no cicatrizan con los años.

Un Memento Mori mas que llega a mi vida impulsado ahora por la impotencia de no poder consolar a alguien que me importa muchísimo y que ahora sufre una perdida grande.

¿ De verdad necesito cosas mas fuertes para sacarle provecho al tiempo que me queda ?

La ceniza en mi boca a borrado el recuerdo del fruto fresco que saboreaba con mis amigos, mis hermanos, cada pareja que me a compartido su cariño. Recuerdos vividos me llegan pero ya no saben a nada, y ver esa pendiente obscura que me espera sin garantizar que vuelva a saborear la vida me abruma mas allá de lo que puedo discernir.

Solo tenia que sacarlo, es obvio que tengo mucho que trabajar pero tanta muerte cercana no deja de aporrear mis ánimos, necesito reencontrarme en tantos sentidos que no se por donde empezar, pero definitivamente no podría tolerar otro memento mori, esto tiene que parar… 






viernes, 5 de junio de 2026

...Y asi termina.

El último pilar en mi vida cayó; la última persona que me quiso incondicionalmente de manera honesta en esta vida se ha ido. Mi querido Padre perdió su batalla contra el cáncer el 14 de Mayo. Mi corazón está destrozado y no podría sentirme más vacío en estos momentos.

Fue una batalla dura, pero puedo decir que todos la dimos lo mejor que pudimos, dando todo lo que se pudo y haciendo sentir apoyado en cada paso del camino, yendo a sus citas, sus estudios, el apoyo físico cuando ya no pudo caminar, el apoyo en su larga estadía en el hospital y el acompañamiento de todos los que lo quisimos su último día en esta tierra, tomando su mano, dejándole claro cuánto se le quería y dándole el mejor cuidado que se puede tener en esos últimos instantes.

Una parte de mí está orgullosa de que nunca se dejó caer, tomó sus tratamientos hasta las últimas consecuencias sin dejar de pelear, buscando el mejor escenario posible donde él volviera y saliera adelante de esto. Motivo mis ganas de sacarlo adelante hasta el límite, así como a mi hermano y su esposa.

No dejamos cabo suelto, sentimiento enquistado o palabra pendiente; todo se dijo, todo se dio, todo se demostró con el amor que nos movió siempre.

Y sin embargo aquí estoy, llorando inconsolable su ausencia a semanas de su partida. Él siempre contestaba mis llamadas por teléfono, incluso estando ocupado, solo para decirme que me llamaría más tarde ( y cumpliéndolo ). Hoy sigo tomando mi cel por reflejo para marcarle, dándome cuenta inmediatamente de que ya nadie contestará esa llamada.

No hay palabras que describan este sentimiento y mucho menos palabras que definan el legado que dejó en muchos de nosotros.

No solo mi familia lo extraña, mi padre cuidó también de su familia añadida. Cuando empezó su vida con su ahora viuda, la hija de ella tuvo una hija que fue abandonada por su padre siendo muy chica, mi padre, que siempre quiso una hija, la cuidó como tal: Le enseño a andar en bici, la llevaba a sus clases, a comprar ropa a las plazas, le enseño el hábito de la lectura… tantas cosas que puedo decir que me enseñó y que tuvo la generosidad de continuar. Esa niña lo vio como su figura paterna real más que como su abuelo político.

Y aun cuando el padre de la niña volvió más adelante, mi padre no solo lo apoyó a ayudar a su hija, también lo apoyó y dio lo mejor que pudo para que mejorara como profesional, como persona, como amigo.

Esa niña que quiso a mi padre fue la que más lo lloró cuando lo velamos, más que su viuda, más que sus hijos mayores. Pero la semilla del cariño y dedicación que mi padre dejó en ella la hará una persona de bien más adelante en el camino, de eso no me quedará duda.

No voy a mentirles, estoy tan abajo en ánimo que genuinamente estoy a la deriva emocional, mi intención era hacer una semblanza que hiciera honor a mi padre, su pasión por la aviación, su conocimiento casi inagotable, sus intereses por Rusia, el camino de la seda, su jazz y su música clásica, la caligrafía… todo lo que lo hacía el hombre extraordinario que fue. Pero me siento tan desolado que sencillamente no puedo dejar de llorarlo cada día. Se fue no solo mi padre, sino una de esas personas que hacen que el mundo sea más pobre sin su presencia y nadie parece darse cuenta. No sé si vuelva a escribir pronto, pero espero poder tener la templanza que necesito para rendirle el honor que merece un hombre de ese calibre.

Te amo Pa, tu osezno está muy triste por tu partida, pero dale tiempo y procurará hacerte sentir orgulloso, es solo que tu agujero que dejó tu ausencia en mi vida aún no me deja levantarme, pero créeme que trato lo más fuerte que puedo por salir adelante…