viernes, 3 de julio de 2020

Entre escombros y recuerdos

Trozos de cariño, algunos grandes y otros pequeños, el tamaño no importa tanto como la resonancia que hacen al chocarlos. Vibran muy tenue pero a veces suenan como solían hacerlo cuando eran una sola cosa. A veces me devuelven ecos de tu voz y me hacen viajar a aquel tiempo cuando este era nuestro refugio contra el mundo, cálido ante su indiferencia, fuerte ante sus envestidas y estático ante el paso del tiempo.
A veces el eco de estos escombros de felicidad regresa y me hace sentir tu silueta, tus brazos al rededor de mi cuellos, apretándome fuerte como si quisieran mantenerme preso, sin saber que me liberaban de la prisión que eran mis ideas.
En aquellos días mis demonios nos veían de lejos, con un miedo natural al cariño que los alejaban de mi, pero con cierta certeza de que la puerta no estaría cerrada mucho tiempo para ellos. Parecieran madurar diez o veinte veces mas rapido que yo y ver que el resultado sería tu partida y su eventual regreso.
Pareciera que la felicidad es posible solo hasta que ellos se hincan a rogarle a su eterno antagonista que te separe de mi. Aun que su tranquilidad y su paciencia parecen inquebrantables cada que me han visto feliz en cada paso de mi vida.
Ahora solo miran con la misma calma los restos de la felicidad regada por el piso , asomando sus cabezas por encima de mi hombro.
¿ les dará placer o nostalgia ver aquello que se quebró dentro y fuera de mi ?
Quizá nunca lo sepa, rara vez sus rostros me muestran sus emociones, pero lo que es seguro es que las ruinas y su presencia serán constantes en este viaje solitario con ciertos destellos de compañía en el camino.

lunes, 16 de marzo de 2020

Naturaleza Inevitable

Caminaba afuera de un hospital y me di cuenta de que había un grupo de doctores afuera, aparentemente sin preocupaciones.
De repente me acorde de ese dicho. " Una manzana al día mantiene alejados a los doctores " Saque la manzana que tenia en mi morral y se las avente, Con tan buen tino que le dio a uno de ellos en medio de los ojos. Me di cuenta de que surtió el efecto contrario, se acercaron a mi mas rápido de lo que hubiera deseado, y mientras de daban una madriza con precisión quirúrgica me puse a pensar en que quizá no haya que seguir los dichos populares al pie de la letra.
¿ Y como fue ser brutalizado por un grupo de médicos ? Fue bastante raro.
Después de haberme educado a la vieja usanza ( a madrazo limpio ) me contemplaron en silencio por unos instantes, después un par de ellos entraron al hospital y salieron con una camilla, pusieron el lamentable bulto de carne adolorida que era mi ser en ella y me llevaron adentro. Uno de ellos me mando a rayos X y con la misma cara de encabronado con la que me despacho me dio mis estudios. Otro de ellos los interpreto para mi mientras otro me enyesaba el brazo y me vendaba la cabeza, ambos con un tono seco y una mirada que parecía madrearme psicológicamente. Al final otro de ellos me dio la consulta final y me prescribió el medicamento para el dolor y las incapacidades, todo dicho en un tono que pareciera amenazarme con poner un yeso en mi otro brazo si no hacia caso.
Al salir de ahí ellos me contemplaron desde la entrada y no apartaron sus miradas de mi hasta que me subí al camión.
Al final llegue a una conclusión: hay muchas cosas en esta vida de las que puedes escapar, de la escuela, de un matrimonio, incluso a veces de hacienda ( me han dicho ). Pero al final uno nunca acaba de escapar de su propia naturaleza sin importar que tan fuerte esa el acontecimiento que quiera alejarte de ella... También aprendi a ya no llevar manzanas conmigo.